© 2018 por Divers Arquitectura

Para qué vale la pena una Passivhaus?

 

Antes de explicar en qué consiste una casa tipo Passivhaus deberíamos aclarar para qué vale la pena hacer una Passivhaus. La respuesta la podemos encontrar en una foto del estilo de la que hay junto a este párrafo. Al ver la foto uno se podría preguntar "por qué teniendo un sofá al lado alguien prefiere sentarse en el alféizar de la ventana?". De hecho, en un día de invierno, seguramente hacerlo es poco aconsejable: el vidrio estará frío, habrá corriente de aire, condensaciones ...

 

En una Passivhaus la respuesta a la segunda pregunta vale también para la primera , y es muy sencilla: porque puede.

Ahora podríamos explicar que las ventanas de una Passivhaus son estancas y muy eficientes, tanto que la temperatura mínima sobre el vidrio nunca será inferior a 17ºC, y después podríamos explicar que la razón de ser de esta temperatura es porque así no se hacen corrientes internas por convección y se evitan las corrientes de aire que hace que ciertos espacios sean poco habitables...

 

Todo esto, al final, se resume en una sola palabra: CONFORT.

confort: [Del fr. confort, y este del ingl. comfort.] 1m.  Bienestar o comodidad material.

El secreto para poder conseguir este confort físico se basa en la eficiencia energética y en la calidad del aire, aspectos que pueden llegar a oponerse uno al otro, sobre todo cuando existe la necesidad de ventilar el aire viciado interior con temperaturas extremas en el exterior. En estos casos  en que no es eficiente ventilar directamente por las ventanas, las Passivhaus disponen de un aparato de ventilación de doble flujo con recuperación de calor, el cual recupera la temperatura del aire interior de la casa antes de extraerlo, y lo traspasa al aire filtrado proveniente del exterior para adaptarlo a la temperatura interior, por lo que se conserva más del 75% de la temperatura de confort.

Además, para que todo el sistema funcione de manera óptima, es necesario conseguir una alta estanqueidad de las fachadas para que el aire a temperatura de confort no se escape hacia el exterior, lo que se comprueba mediante un test de presurización o "Blowerdoor". La superación de este test es indispensable para poder certificar el edificio como Passivhaus. En resumen, con este pequeño esquema debajo de este párrafo se resumen los cinco pilares básicos de una Passivhaus. Con estos 5 puntos se puede conseguir un ahorro en calefacción del 90% respecto de una casa convencional, un 40-50% de ahorro respecto de una casa de nueva construcción y una calidad del aire interior óptima, gracias a los filtros de la máquina de ventilación de doble flujo.

Los 5 pilares básicos

1.Aislamiento térmico continuo i suficiente

2.Ventanas de la máxima calidad

3.Ventilación con recuperación de calor

4.Estanqueidad al aire de las fachadas

5.Sin puentes térmicos

Con estas 5 características se consigue:

-Un ahorro en calefacción del 90% respecto de una casa convencional.

-Un 40-50% de ahorro respecto de una casa de nueva construcción. 

-Una calidad de aire interior óptima, gracias a los filtros de la máquina de ventilación de doble flujo.